Después de la crisis del coronavirus y de los cambios en los hábitos de consumo que se acelerarán por ella, es previsible pensar en posibles fusiones y adquisiciones para las franquicias, tanto en forma negativa como positiva.

Unas compañías han tenido que tomar decisiones difíciles, incluyendo el cierre temporal o permanente de sus puertas, la suspensión de empleados, etc., otros ven negro su panorama futuro. Pero también hay empresas de sectores más beneficiados y que saldrán airosos y fortalecidos de esta crisis. Por lo tanto, se abren posibilidades para ambos.

Es así como las fusiones y adquisiciones pueden ser oportunidades de asociación que pueden permitir a las marcas (y también a inversores) dar forma a la próxima normalidad postcrisis.

Según un informe de Mc Kinsey & Co. se espera que el impacto de la crisis en el comportamiento del consumidor cree o acelere cinco tendencias en el sector minorista que tendrán un impacto duradero, a saber:

  • Cambio a compras on line. Cuanto más dure la crisis, mayor será la probabilidad de que las compras en línea y la omnicanalidad se conviertan en la próxima normalidad.
  • Saludable, seguro y local. Uno de los mayores desafíos que enfrentan las franquicias es la necesidad de proteger a los clientes y empleados de los efectos del COVID-19. Las preocupaciones sobre la salud y la seguridad nunca han sido tan importantes, como así también la mayor demanda de alimentos frescos, generando un estilo de vida más saludable y una mejor nutrición.
  • Más valor por mi dinero. una recesión económica posterior a la crisis probablemente llevará a los consumidores a exigir más valor por su dinero en todos los sectores de actividad.
  • Flexibilidad laboral. La crisis de COVID-19 subraya la necesidad de una asignación de recursos más flexible que despliegue la mano de obra en una gama más amplia de actividades.
  • Choque de la lealtad. La escasez de productos ha estimulado probar nuevas marcas, se están dando cambios en las elecciones de locales y de marcas debido a la proximidad, disponibilidad, facilidad de uso y consideraciones de seguridad, creando oportunidades para la creación de nuevos hábitos.

Estos cambios en el canal minorista, sumados a las perspectivas económicas más débiles, generarán situaciones que ameritan pensar en cuatro tipos de acuerdos primarios en las que las franquicias podrán optar, según el mismo informe de Mc Kinsey & Co, a saber:

Adquisiciones de igual a igual, es decir, la compra de un competidor directo, que juega en las mismas categorías y/o canales y sirve a consumidores similares, con el objetivo de ganar escala y desbloquear sinergias de costos.

Expansión de categoría o canal, es decir, comprar en una nueva categoría o canal con el objetivo de mejorar la exposición al crecimiento y/o ampliar la oferta de productos para el consumidor.

Nuevos modelos de negocio y/o adyacencias, típicamente implementados en un intento por integrar verticalmente hacia arriba o hacia abajo la cadena de valor, con el propósito de aumentar la escala y/o control en la cadena de suministro.

Capacidades, es decir, objetivos que ofrecen nuevas plataformas, herramientas o know-how y talento para mejorar la propuesta de valor y el servicio al consumidor final.

El sector minorista, y las franquicias mayormente pertenecen a ese sector, no puede escapar del impacto económico y financiero de COVID-19. Y es por eso por lo que entendemos que las fusiones y adquisiciones se acelerarán a medida que la crisis se estabilice, creando oportunidades para que los jugadores financieramente más sólidos adquieran o se asocien con jugadores menos favorecidos.

Fuente de infomación: Carlos Canudas Rivell de Front Consulting International

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