Por María Inés Fiordelmondo (PUBLICADO EN EL OBSERVADOR DIGITAL: https://www.elobservador.com.uy/nota/-el-coronavirus-disparo-el-interes-por-la-inversion-en-franquicias-quienes-estan-detras–20206181760 )

La pandemia generó un aumento en las consultas de nuevos perfiles de interesados en iniciar negocios bajo este modelo en Uruguay

En tiempos de pandemia, el sitio web de la Cámara Uruguaya de Franquicias aumentó un 30% las visitas y se duplicaron las consultas, según informó su presidente, Marcel Burgos.


Detrás de estos datos están los nuevos perfiles de inversores en franquicias que florecieron con la llegada del coronavirus: empresarios que buscan una nueva apuesta laboral ante la parálisis económica en sus rubros, gerentes desempleados que quieren rentabilizar sus ahorros bajo el paraguas de una marca existente, trabajadores independientes actualmente inactivos y hasta argentinos que quieren mudarse a Uruguay y optan por comprar una franquicia en lugar de una tradicional búsqueda de empleo.


Carolina Aude es directora de una agencia de promoción y eventos. Los ahorros generados de un «buen 2019» sumados a la inactividad laboral a raíz del golpe que sufrió su sector, pronosticado como uno de los últimos en reactivarse, generaron que junto a su socio decidieran cambiar de foco y explorar fuera de su rubro, lo que los llevó a optar por invertir en una franquicia.


«El año pasado trabajamos muy bien y tenía ahorros que quería invertir en algo. Ya sabía que nuestro rubro era complicado con todo esto y no tenemos fecha de reapertura. La idea fue buscar otras formas de trabajo», detalló.

Se asesoraron con la consultora en franquicias Svet y son varias las opciones evaluadas para invertir; ropa, calzado y productos de limpieza son algunas de ellas. Aude contó que aprovechará este tiempo para enfocarse en la franquicia, para luego dedicarse en paralelo a ambos negocios.


Invertir en una franquicia era una idea que tenía hace un tiempo. La pandemia y la parálisis de su sector fueron la «puerta» para ejecutarla. Que sean marcas ya reconocidas es uno de los aspectos que más le interesan a Aude de invertir en una franquicia. También, que sean productos probados y modelos ya implementados por otros franquiciantes. «Es más seguro. No sería como arrancar de cero. Además, desde el lado del franquiciado tengo un respaldo», apuntó.


Tras dedicarse unos años al comercio exterior, Christian Vera se desempeñaba como actor, docente de música y escritor, además de como dueño de una pequeña empresa de publicidad. Su interés de invertir en una franquicia surgió hace unos tres años, cuando vivía en Argentina. La idea comenzó a tomar forma en setiembre del año pasado, cuando se contactó con el estudio Svet, pero el freno laboral que llegó con la pandemia aceleró el proceso. Optó junto a un socio argentino por la marca de empanadas Don Pedro, de Ciudad de la Costa y con una franquicia en Pocitos.


La falta de actividad laboral le dio el tiempo necesario para buscar un local, recorrer, presentar el producto a conocidos y obtener feedback. El trato con el dueño de la marca y las conversaciones con el franquiciante fueron claves a la hora de tomar la decisión. «Tuvimos un par de reuniones con el dueño y luego con la primer franquicia de Don Pedro, instalada hace un año y medio. Fue muy positiva la reunión y empezamos a buscar una zona alejada de este local», contó. Agregó que el dueño de la marca está «muy pendiente» del negocio del franquiciante. «Uno a veces se da cuenta de cómo es la persona. Él quiere abrir otra franquicia y no te deja tirado, quiere que te vaya bien y está atrás de eso», señaló.


La idea, hasta el momento, es instalar el local en Malvín.

Perfiles marcados
Marcel Burgos imagina que la pandemia generará que muchas personas que ocupaban cargos importantes en empresas pasen a adquirir franquicias. Imagina que a 4nales de 2020 se hará notoria la cantidad de personas «abriendo empresas nuevas, modelos nuevos, argentinos, uruguayos, distintas personas que ven di4cultad a la hora e conseguir un empleo» y que encuentren en la franquicia una manera de tener una continuidad laboral.


«En el modelo de franquicia se abren oportunidades, porque hay gente que se encuentra con la liquidación por egreso y no la quieren desperdiciar. Ahí se van a empezar a abrir oportunidades para modelos de negocios pequeños y medianos, inversiones de nivel bajo que tengan modelo con capacidad de rentabilizar».


En general, las nuevas son inversiones más bajas, desde unos US$ 15 mil. El director de Svet, Alexei Yaquimenko indicó que las marcas de sanitización son algunas de las que despiertan mayor interés. Una de ellas es Chaman, cuyo valor está entre los US$ 15 mil y US$ 20 mil.


El interés de los argentinos, en tanto, se disparó con la publicación del decreto que otorga facilidades para obtener la residencia 4scal, entre otras Iexibilidades. Yaquimenko indicó que hay dos per4les bien marcados entre los argentinos interesados en invertir en franquicias en Uruguay. Unos son personas que ocupan u ocupaban cargos gerenciales, de alto nivel adquisitivo y preparados; los otros, son empresarios que están pensando internacionalizarse y quieren tener su base de operaciones en Uruguay.


Entre los argentinos, los puntos de preferencia para invertir son Montevideo y Punta del Este. «La franquicia para Punta del Este todavía es medio compleja, pero sí puede ser en Maldonado», señaló Yaquimenko.
Al mismo tiempo, las consultas también llegan de departamentos del interior de Uruguay, sobre todo de Salto, Florida, Durazno y Paysandú. «Es gente que viene en búsqueda de trabajo. Les aIojó el trabajo en algo, lo despidieron o les está yendo mal, o a veces son trabajadores independientes que no los contratan más, entonces buscan refugio en una franquicia», señaló el director de Svet.

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