La cuasi paralización económica mundial que hemos padecido a lo largo del presente año, está severamente afectando a la totalidad del planeta, unos mucho más, otros algo menos, y puesto en crisis (de supervivencia) a más de 70% del tejido empresarial mundial.

Esta pandemia, que nos ha encontrado con el pie cambiado, sin duda va a requerir de la solidaridad internacional para alcanzar su superación tanto en el campo sanitario como en el campo económico. En ese contexto, los organismos multilaterales están llamados a generar apoyos, instrumentos y estrategias que contribuyan con la necesaria recuperación de la actividad productiva.

Cuando hablamos de organismos internacionales nos estamos refiriendo a los bancos multilaterales de desarrollo (Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Corporación Andina de Fomento, entre otros) y también a las Agencias de Cooperación internacional (multilaterales como la de Unión Europea) y también de países como las Agencias de Cooperación de Alemania, España y EEUU, esta última, conocida como USAID, con alta presencia en América Latina.

Existe la creencia que estos organismos internacionales actúan solo el ámbito público, y efectivamente sí ejecutan programas con los gobiernos fundamentalmente. Pero también cuentan con programas de cooperación técnica -no reembolsable- y de cooperación financiera -en condiciones blandas- canalizadas directamente al sector privado y, en especial, para apuntalar programas en favor de las MIPYMES.

No es un acceso tan sencillo, hay que cumplir algunos requisitos y parámetros, condiciones, siendo el principal que el apoyo debe gestionarse no individualmente como empresa, sino que bajo el “paraguas” de algún gremio empresarial. En eso estriba la importancia de las cámaras de franquicias, las cámaras de comercio, las gremiales de exportadores, para actuar de enlaces efectivos frente a los organismos multilaterales y la cooperación internacional.

Hay interesantes experiencias de impulso al sistema franquicias en países de América Latina, a cargo del BID-Fomin (hoy en día BID LAB): en República Dominicana y Colombia; con la Unión Europea en Costa Rica (AL-Invest); en México, donde al final el propio gobierno mexicano fue quien llevó a cabo un amplio programa de apoyo al sistema franquicia; en fin, no son pocos los casos ejemplarizantes. Y que debemos procurar que se incrementen aún más. Sobre todo, ahora…

En El Salvador ha sido la gremial de los exportadores, COEXPORT, la que se ha puesto a la vanguardia a la hora de impulsar el sistema de franquicias con clara visión de apoyar a las pymes salvadoreñas, sean miembros o no de la asociación.

Y COEXPORT, en alianza con Front Consulting, logró exitosamente gestionar los apoyos del Ministerio de Economía de El Salvador y de la cooperación internacional, en este caso de USAID, y fue así como en octubre del 2019 se desarrolló un Primer Programa de Impulso al Sector Franquicias, que ha permitido incorporar a doce marcas salvadoreñas al listado de franquicias nacionales. Incluso en la gremial exportadora ha nacido el Comité de Franquicias de COEXPORT, la semilla de la futura Asociación Salvadoreña de Franquicias.

Para agosto 2020 se ejecutará un Segundo Programa, nuevamente liderado por la gremial salvadoreña de exportadores, que contará con el valioso apoyo de USAID, para impulsar a otras doce empresas: marcas reconocidas en el mercado salvadoreño, que deseen apostarle al formato franquicia, y en especial al formato micro como sistema de expansión de negocios, visualizando oportunidades y con la certeza que en el 2021-2022 habrá una importante recuperación económica mundial.

Gracias a la cooperación internacional se llevan a la práctica este tipo de programas que facilitan y abaratan los costos de estructuración de una empresa para convertirse en franquicia; pero además deriva en posibilidades de gestar financiamientos blandos a emprendedores e inversionistas para convertirse en franquiciados (franquiciatarios) de estas enseñas que ya son marcas conocidas en el mercado.

La red Front Consulting International – FCI, dada nuestra activa presencia en 23 países iberoamericanos, de Europa y EEUU -más nuestra alianza con Asiawide Franchise Consultants (red de consultores de franquicia en Asia)-, se está convirtiendo frente a los organismos internacionales de cooperación, en un referente importante que nos coloca en posiciones de privilegio a los fines de ejecutar acciones y programas de apoyo a las PYMES, procurando respuestas globales a situaciones globales, lo que nos permite ir desarrollando vínculos crecientes con las agencias gubernamentales de cooperación, banca multilateral y gobiernos, que facilitan la ejecución de programas de apoyo a las PYMES de impulso al formato franquicia de expansión, en cada uno de nuestros países.

En resumen, cualquier empresa PYME como parte de su asociatividad gremial puede convertirse en protagonista y beneficiaria de programas de la cooperación internacional que le van a generar fortalezas, vínculos y recursos para su adecuación y reinvención; para estar preparados para la nueva normalidad post COVID-19. Los fondos están disponibles, la solidaridad internacional no va a decaer, al contrario, y en FCI le apostamos a contribuir con estas articulaciones público-privadas y de la cooperación internacional, para poner todo ello al servicio de la PYME iberoamericana y su expansión contributiva al empleo y a la formalización de nuestro tejido empresarial.

Fuente: José Manuel Soto Suárez
Director Front Consulting El Salvador
Socio de Front Consulting International – FCI en El Salvador

Fuente: https://www.franquiciadirectalatam.com/notas-prensa/cooperacion-internacional-y-sistema-franquicias-reactivando-la-pyme-iberoamericana

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