De los tres puntos donde expresamos cómo crecen las empresas, el tercero refiere a las inversiones.

A nivel empresarial los tipos de inversiones pueden ser horizontal, cuando se adquiere empresas del mismo rubro sea competencia o no, por encontrarse en otro mercado o vertical cuando compramos el eslabón anterior o posterior de nuestra cadena operativa.

Las inversiones generan una sinergia provenientes de las combinaciones de empresas donde el valor de la nueva empresa es mayor al valor de cada empresa por separado.

Este tipo de estrategia tiene como ventaja:

  • Mejora de ingresos ya sea por mayores ganancias por comercialización, por beneficios empresariales estratégicos o por mayor poder de mercado.
  • Reducción de costos porque genera economía de escala, economía de integración vertical y los recursos pueden ser complementarios.
  • Beneficios fiscales, porque al tener la unión de dos empresas  (una donde el resultado da ganancias y la otra pérdidas), en el consolidado se verán compensadas las pérdidas de una en las ganancias de la otra, además obtiene mayor capacidad para obtener beneficios fiscales por la ley de inversiones.

Pero este tipo de estrategia tiene sus riesgos asociados, por ejemplo si el crecimiento es vertical puede ser que requiera un esfuerzo de diversificación que la empresa no está preparada o que no quiere asumir. Asimismo si tomamos el ejemplo de las compensaciones de pérdidas de una de las empresas con ganancias de la otra, quizás puede temblar la estructura la absorción de esas pérdidas o reduzca el crecimiento de utilidades lo que generaría una menor reinversión o falta de liquidez.

La inversión horizontal o vertical genera mayor poder de mercado, mayor crecimiento de la capacidad instalada pero también mayor riesgo asociado.